
Otra noche mas, encerrado en este cuarto de paredes blancas que por momento parecieran que están acojinadas, como si estuviera en un manicomio donde lo único que puedes hacer es sentarte en tu cama y pensar, reflexionar y volverte más demente, porque los pensamientos malos revolotean en tu cabeza como una parvada de aves compitiendo por el ultimo trozo de comida.
Cada que recuerdo esos momentos, no puedo evitar soltar un par de lagrimas, esto cada vez va peor; yo siempre he dicho que debes ser lo suficientemente fuerte para afrontar tus problemas, dejando por fuera a aquellas amistades y personas que no quieres lastimar pero por momentos creo que no aguantare, ya llevo más de dos años con este sentimiento que siento me mata por dentro; los momentos felices cada vez son menos y los tristes se apoderan de mi mente, siento que cualquier discusión puede llegar a un problema enorme donde tenga que terminar como siempre en la soledad, esa soledad que te destruye, porque aunque tengas personas cerca tu mente te impide recibirlas, te impide contemplarlas y decirles que los quieres y extrañas.
Sigo sentado en esta cama con la tv en un canal el cual ni siquiera se cual es, porque no pongo atención, una computadora encendida todo el día y un ente sentado en esta cama el cual sigue pensando que es lo que pasara con su vida su mente y su espacio.


