
Esta la historia de un mundo en el cual el fuego no es lo que mueve al mundo, donde las tristezas y decepciones se apoderan de las emociones de las personas, donde las lagrimas resultan ser el estado natural de los individuos, donde el llanto la soledad y la desesperación es tan común como pasear por las calles desoladas con arboles sin hojas, flores marchitas, y solo viento ensordecedor por ese campo vacio.
Donde el dolor le gana al amor, la tristeza a la alegría, la envidia a la bondad, donde no encuentras a ese “ser amado”, alguien me ha dicho que vivir en este mundo es malo porque no dejas que te lleguen las “oportunidades”; ¿oportunidades? Cuales, jajajaja, no quiero oportunidades, para mí las oportunidades no existen ni existirán, a lo mejor soy una persona sin sentimientos, no es porque no las sienta sino mas bien es porque no quiero sentirlas, el dolor que me han causado las decepciones realmente ha sido grave.
No soy feliz en mi mundo, pero es lo que me ha tocado vivir; -tienes que cambiar-, cambiar ¿para qué? ¿Para que llegue otra persona y te vuelva a lastimar? ¿Para que en vez de sentirme feliz me sienta peor? No es bueno estar como estoy pero trato sobrellevar las cosas mi corazón está cerrado ya nadie entrara; si en algún momento alguien cruza la barrera de acero que protege mi corazón realmente será el vencedor no sé si sea lastimado de nuevo pero alguna vez tendrá que pasar.
Yo si camino por esas calles desiertas, entre árboles secos y flores marchitas, yo si escucho el viento ensordecedor, aunque en la realidad estoy caminando por una avenida donde la gente viene y va, mi mente se trasporta a ese lugar donde estoy solo pero me siento seguro; a mi mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario