
Estoy sentando en una mesa enorme con mucha gente acompañándome, degustando los mejores manjares, hablando de recuerdos, anécdotas, historias, fracasos; reímos sin parar, mientras seguimos tomando, cantando, platicando, se siente tan bien observar como todos disfrutan de mi compañía, de mi amistad y de mi cariño.
Creo que volví a imaginar que estaba rodeado de gente, creo que volví a imaginar que reía, y volví a imaginar que me sentía feliz. Sigo sentado en esta mesa para cuatro personas comiendo solo como siempre con la televisión apagada tratando de saber porque es que estoy tan solo, porque estoy tan triste, él porque tengo que vivir as; mientras sigo pensando comeré al fin y al cabo mis amigos imaginarios me acompañan, ríen y lloran conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario